crítica

 

“De figura hermosa, con garra, aprehende y retiene, deleita e inquieta y más esta última cuestión que cualquier otra, puesto que atracción y desasosiego constituyen en la obra nueva de Viteri su cuerpo de acción cuyas figuras son fantasmas y cuyas arquitecturas son como sueños. Difícilmente se entiende el porqué de estas invenciones mostradas en Zen si no es penetrando en sus recreaciones semánticas, que siendo preciosas en la piel, son también extrañamente cautivantes en su intimidad; buscándole no el significado a las palabras aquí dichas, sino su aroma, con el cual ellas se justifican. Invención de noble porte, que abre su portillo nuevo al “pop”, explicándolo e instrumentándolo con muy sorprendentes coberturas”.

José de Castro Arines, Diario “Informaciones”, Madrid, Abril 1970